En la tranquila noche llegaron,
7 cuervos negros
mi ventana golpearon.
Oh, solo son cuervos,en aquel momento pensé,
pero pasado el rato alli seguían,
7 sombras en la oscuridad.
7 sombras, 7 pecados
7 fantasmas del pasado
vinieron a visitarme de noche.
Tal vez, y solo tal vez
los vuelva a ver.
La luz los alumbraba,
vigilantes silenciosos,
allí quedaban.
Fue la peor noche de mi vida
tal vez fue la envidia
fue mi mayor tormento,
aquel arrepentimiento
fue aquella mirada en la espalda
la sed de venganza
fue la herida abierta,
la soberbia
fue la batalla perdida,
la esperanza cedida
fue la carne deseada
lujuria enamorada
fue algo horrible
la codicia del hombre
Fueron nuestros 7 fantasmas
que vinieron de noche.
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2 comentarios:
Perdón por esta incursión que voy hacer en tu blog, pero he llegado por aquí por casualidad (como suele pasar en estos casos), y he visto el poema del día 25 de octubre, y me ha gustado gratamente porque soy una fanática de su autor, por ello mismo, quería aclararte tu confusión, y es que el poema no es de Gustavo Adolfo Bécquer, sino de Charles Bukowski, un gran escritor que con unas copitas de whisky (y quien dice unas copitas probablemente fueron botellas) hizo maravillas como estas:
http://amediavoz.com/bukowski.htm
¡Saludos!
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