Alma de blues,
Cuerdas resonantes
ávidas de luz.
Mar de sonidos,
nido de músicos
la silla y el micro.
Focos y canciones,
la noche empieza,
recuerdos y notas
hacen que me pierda.
Un whisky barato,
servido en vaso,
copa o regadera,
despiertan en mi
la corriente alterna.
Un cigarro a desgana,
inspiro, expiro.
Suspiro,
la noche se acaba.
Últimos acordes.
La magia se disipa,
el hechizo se rompe;
y esto hace que me acuerde.
Sin saber lo que he tocado,
variado e interpretado,
la guitarra a la espalda,
traje, corbata,
cinturón de hebilla,
sombrero y gemelos,
traje completo.
Alma de blues,
cantata de domingo,
de bar o de público.
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